Algunas maneras de estudiar mal

¿Cómo NO se recomienda estudiar?

Por Verónica Saldaña Caro

Aunque los modelos de organización del cerebro sobre cómo aprenden las personas y qué áreas están involucradas en el aprendizaje son generales para todos, cada cerebro es único y se organiza de manera singular.

Es por esta razón que cada persona puede sacar distinto provecho de las mismas estrategias de aprendizaje, sin embargo, se ha comprobado que existen algunas maneras de estudiar que no son útiles a la hora de generar aprendizaje duradero.

A continuación te presentamos algunas maneras de estudiar que no son beneficiosas para el logro de tus objetivos
de aprendizaje:

1.- Realizar una relectura pasiva.

A menos que puedas demostrar que el contenido estudiado se está trasladando a tu cerebro mediante la
rememoración de las ideas principales sin mirar la página, la relectura es una pérdida de tiempo.

2.- Destacar excesivamente con marcador fluorescente.

Destacar partes extensas de los textos puede engañar a tu mente para que piense que estás poniendo algo
en el cerebro, cuando todo lo que estás haciendo en realidad es mover la mano.

3.- Mirar la solución de un problema y pensar que con solo mirar la resolución ya aprendiste a resolverlo.

Sobre todo en el estudio de matemática y ciencias naturales, tienes que destinar tiempo a resolver problemas paso a paso, sin mirar la solución proporcionada previamente (aunque pienses que entendiste la
explicación). La única manera de aprender a resolver problemas es resolviendo problemas.
Es como querer aprender a andar en bicicleta. No aprenderás viendo videos de paseos en bicicleta o leyendo
sobre cómo andar en bicicleta, sino que aprenderás subiendo a la bicicleta y pedaleando.

4.- Esperar hasta el último momento para estudiar.

Para correr una maratón, ¿te entrenarías en último momento?

5.- Resolver repetidamente problemas del mismo tipo que ya sabes cómo resolver.

Es como si te preparas para jugar un partido de fútbol practicando solo lanzamiento de penales.

6.- Dejar que las sesiones de estudio junto a otros se conviertan en ocasiones para hacer vida social.

Estudiar con otras personas permite hacerse preguntas mutuamente, poner en evidencia fallos en tus razonamientos y profundizar en tu aprendizaje, pero si estas sesiones se convierten en diversión antes de
terminar el estudio, estás perdiendo tiempo.

7.- Empezar a trabajar en la ejercitación y resolución de problemas, dejando de lado las clases y los
recursos que presentan el contenido.

Olvidar estos aspectos podría ser como lanzarte a una piscina antes de aprender a nadar.

8.- No consultar con tus profesores o compañeros de comunidad de estudio para clarificar tus dudas.

No tengas temor a preguntar, no te quedes con las dudas. Identificar las dudas, errores conceptuales o
procedimentales que aún persisten y clarificarlas a través de la retroalimentación de profesores o la ayuda
de tu comunidad de estudio es una instancia muy potente de aprendizaje.

9.- Pensar que puedes aprender en profundidad cuando tienes distracciones constantes.

Un mensaje de texto o un paseo por redes sociales disminuye la potencia cerebral dedicada al aprendizaje.

10.- Estudiar más de una temática a la vez.

La multitarea mientras estudias te cansa más rápidamente. Cada pequeño desplazamiento de la atención
de aquí para allá provoca pérdidas de energía. Por lo anterior, no se recomienda estudiar más de un tema
a la vez.

11.- Dedicar una sesión demasiado larga al estudio.

Más que dedicar una sesión larga al estudio o a la práctica de una misma noción o habilidad, dando lugar al
sobreaprendizaje, los estudiantes deberían repartir su esfuerzo en varias sesiones más cortas y espaciadas
en el tiempo.

12.- No dormir lo suficiente.

La fatiga prolongada facilita la acumulación de toxinas en el cerebro, saboteando las conexiones neuronales
que necesitas para pensar de manera rápida y correcta.

Fuente: Verónica Saldaña Caro, Ticlass.com.

Comparte esta publicación …